Almagro 2017-05-29T11:09:17+00:00

Maria Jesús Viver-S.

EL ENCAJE DE ALMAGRO

 

El Encaje de bolillos           Tipos de encaje de bolillos          Camariñas        

 Almagro          Numérico: Talavera

En España cuando se dice que una pieza es de Almagro significa que es un encaje de bolillos.  Almagro da nombre a la producción que se hacía en toda la zona circundante llamada Campo de Calatrava.

En esta ciudad estuvo la sede de la Mesa Mestral de la Orden Militar de Calatrava durante la Edad Media.

En la segunda mitad del siglo XVI se hicieron cargo de la explotación de las minas de mercurio de Almadén los Fugger.

Los Fúcares, como se les llamó en España, dirigieron esta explotación desde la ciudad de Almagro y se supone que con ellos vinieron los encajes de bolillos.

Desde luego lo que si parece es que a partir de esta época hubo un auge de la fabricación de encajes de bolillos en toda la zona del Campo de Calatrava.

La elaboración de encajes fue siempre obra de mujeres. De niñas aprendían de sus madres y abuelas la técnica y los motivos, y así hacían un aporte complementario de ingresos para la economía familiar.

Sobre la base de esta vieja tradición, Manuel Fernández y su mujer, Rita Lambert, en 1766, canalizaron la producción de los encajes de la zona, proporcionando nuevos diseños y muestras de encaje a las mujeres que los seguían realizando en sus casas.

En 1796 se establece en Almagro Juan Bautista Torres, procedente de Mataró, que introduce en la zona la realización de blondas para mantillas. Los modelos eran catalanes, florales preferentemente. Fueron estas blondas las que dieron fama a los encajes de bolillos de Almagro, probablemente porque la mayoría de las blondas catalanas se exportaban directamente a Europa, quedando las de Almagro para el consumo nacional y de las colonias americanas.

Las blondas que se hacían en Almagro eran copia exacta de las catalanas, pero contorneadas con un hilo más grueso. Los mismos modelos se repetían también con hilo.

Existe igualmente una mantilla típicamente almagreña hecha sólo con seda recorcida y utilizando decoraciones de arcos apuntado y rosetones cuadrifoliados que recuerdan la arquitectura gótica. Esto es curioso, puesto que no es el gótico un estilo artístico que tuviese gran desarrollo en esta zona.

La tradición de los encajes de hilo nunca se perdió y se siguen haciendo hoy en día.

Estos encajes eran en principio de tipo guipur, con hojas lanceoladas más alargadas que las de Camariñas, combinadas con punto de lienzo en forma de cinta serpenteante -recuerda el encaje numérico- o figuras geométricas.

Con el paso de los años fueron desapareciendo las hojas de guipur y quedan las formas dibujadas a punto de lienzo (trapo, tela o tejido). Los fondos son más claros que en Camariñas, formados por torsiones y con ondas que suelen estar constituídas por torsiones de cuatro guías que dan un reticulado muy abierto y de tipo geométrico.

La larga tradición de encajes de bolillos en toda la zona de Calatrava se conserva, aunque muy decaída. Si no se considera esta producción como una artesanía de lujo y se paga como tal desaparecerá.

Se ha creado el Museo del Encaje y la Blonda de Almagro que recoge la larga tradición de esta artesanía en la zona.

Bibliografía

Mª Angeles González Mena Catálogo de encajes: con una adición al catálogo de bordados Madrid, Instituto Valencia de Don Juan, 1976Manolita Espinosa Encaje de bolillo y blondas en la ciudad de Almagro. Ciudad Real, Museo de Ciudad Real, 1984.