Bordado de Mallorca 2017-05-29T11:11:19+00:00

Maria Jesús Viver-S.

EL BORDADO DE MALLORCA

 

La historia de las Islas Baleares es tormentosa. Debido a su posición estratégica en el Mediterráneo eran el sitio idóneo para controlar la navegación y el comercio por mar. De ahí que durante la Edad Media fuese la sede de las actividades piratas de las naves musulmanas contra el floreciente comercio catalán. Este fue el motivo que impulsó a Jaime I el Conquistador a emprender su conquista. Quedaron desde ese momento incorporadas al ámbito cultural y lingüístico catalán.

Aunque, entre 1276 y 1344, constituyeron el reino de Mallorca, a partir de esa fecha pasaron a formar parte de la Corona de Aragón.


El bordado característico de estas islas tiene una tradición propia que no se relaciona con los que encontramos en el resto del territorio español. Recuerda más a los que se realizaron en el otro extremo del Mediterráneo -Creta, Albania, Rumanía- y con los orientales originarios de Persia o la India.

Antiguamente la tela de base era el lienzo casero -telas de lino tejidas en casa-, normalmente de color blanco. Actualmente se utilizan otros colores de base y telas de lino fino. Los hilos de bordadura eran de estambre y lino. Hoy en día se emplean madejas de algodón mouliné.

En origen se empleaba un solo color en una o dos tonalidades: azul turquesa -el más frecuente-, miel o rojo caldera. Durante los años 40 a 60 fue frecuente utilizar toda la gama de colorido media, siempre con tonalidades suaves, creando unas piezas de policromía muy llamativa.

Los motivos son siempre vegetales, flores, frutos y hojas unidos por líneas de tallos ondulantes, nunca muy cerrados, que recuerdan los zarcillos de la vid. Los elementos vegetales, no son naturalistas, sino que están extraordinariamente estilizados.

Los motivos en las piezas antiguas son grandes y parecen flores que recuerdan el tulipán, la granada o la piña, como si estuviesen cortadas por la mitad. Los espacios se llenaban de hojas que parecen de rosal trepador o de parra, no dejando apenas ver la tela del fondo.

Después se hicieron más pequeños y aparecieron las garsas. La cantidad de motivos utilizados no es muy grande, pero la variedad de combinaciones es tal que parece que su número es mucho mayor.

Se utilizaba para adornar piezas del hogar y, especialmente, el rebocillo que utilizaban las mujeres para cubrirse la cabeza. Los motivos llenaban toda la pieza, distribuidos en torno a un eje, de tal manera que se construye una especie de árbol de la vida, lo cual tiene mucha lógica dada su temática vegetal.

Este tipo de distribución ha desaparecido prácticamente. Ahora se organizan los motivos como una cenefa continua en los bordes de la pieza y, a veces, algunos motivos sueltos en la parte central o bien otra cenefa interior. Los remates son siempre sencillos, un dobladillo sencillo o con vainica ciega.

Los puntos empleados son muy sencillos.
En origen simplemente la cadeneta hecha a ganchillo totalmente, comenzando por los perfiles y rellenando el interior con líneas concéntricas.

Después se aligeraron los motivos haciendo a cadeneta todos los perfiles y rellenando parte de ellos con un punto de escapulario. Se enriqueció todavía más la labor incorporando, en los espacios que quedaban libres en los motivos, distintos puntos de adorno (cordoncillo, punto de cruz, punto del diablo) que las bordadoras mallorquinas llaman garsas.

La ejecución comienza por seleccionar una tela fina. En ella se dibujan los motivos por medio del estarcido.

Se coloca la pieza en el bastidor y se trabajan todos los perfiles a cadeneta, bien con ganchillo, bien con aguja.

Una vez terminados los perfiles se rellenan con punto de escapulario que no perfora la tela, sino que se engancha en las cadenetas hechas anteriormente

Y, por último, se puede dejar volar la imaginación haciendo las garsas.

En esta página hay un tutorial que puede ser útil para quien quiera aprender la técnica Entre bastidores

Dibujos y composiciones realizados a partir  del catálogo del Museo Pedagógico textil, llamado Colección Pedagógico Textil de la Universidad Complutense de Madrid. Estudio e Inventario por María Angeles González Mena, Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1994, y de fotografías varias, formando composiciones propias.